
Rara vez o, por así decir, nunca un matrimonio evoluciona a la perfección y sin crisis hacia una relación individual. No existe el volverse consciente sin padecimiento.
La concepción que tiene todo hombre respetable es que con la mujer la cosa marcha sola, que el matrimonio se desarrolla solo. Lo único que no marcha por sí solo es el negocio. Para la mujer lo único que no marcha por sí solo es el matrimonio, pues ése es su negocio. ¡ Una considerable diferencia en los puntos de vista!.
SOBRE EL AMOR
Carl Gustav Jung.