miércoles 23 de abril de 2008

EL DRAGÓN


El análisis de C.G. Jung ha sacado partido de este mito que la experiencia clínica ha hallado también en los sueños, y de su interpretación tradicional: el mito familiar de Jonás y de la ballena, en el que el héroe es engullido por un monstruo marino que lo traslada durante la noche sobre el mar, de oeste a este, simboliza el camino del sol desde el crepúsculo al alba. El héroe, explica J.L. Henderson, se hunde en las tinieblas, que representan una especie de muerte... la lucha entre el héroe y el dragón... manifiesta el tema arquetípico del triunfo del yo sobre las tendencias regresivas. Para la mayor parte de la gente el lado tenebroso, negativo, de la personalidad permanece inconsciente. El héroe por lo contrario debe darse cuenta de que la sombra existe y de que puede extraer fuerza de ella. Necesita llegar a un acuerdo con sus poderes destructivos si quiere llegar a ser lo bastante terrible como para vencer al dragón. En otras palabras, el yo no puede triunfar sino después de haber dominado y asimilado la sombra. (JUNS,120). El mismo autor cita en idéntico sentido la aceptación por Fausto del desafío de lo inconsciente: a través de él, a través de lo que ha creído ser la búsqueda del mal, desemboca en los horizontes de la salvación.


Todos los dragones de nuestra vida son quizás princesas que esperan de nosotros vernos bellos y animosos. Todas las cosas aterradoras no son quizá más que cosas sin socorro que esperan que nosotros las socorramos (R.M. Rilke, Cartas a un joven poeta).

El dragón está ante todo en nosotros.

6 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

El mío parece cualquier cosa menos una princesa.

Seguro.

Besos.

Polvorilla dijo...

Torosalvaje: si ves a una princesa dale besitos.
Feliz día de Sant Jordi.

Un fortísimo abrazo.

digler dijo...

yo creo que está ante nosotros y dentro de nosotros también (pero eso sólo uno mismo puede saber como hacerle frente)

Dédalus dijo...

No recuerdo que Rilke escribiera a Franz Kappus algo referente a Jung, de modo que pienso que la cita de las Cartas a un joven poeta es el segundo párrafo. Rilke dice bien, pero estoy definitivamente con Toro: La bestia que dormita en mi interior, tiene más de horrible ácaro que de doncella. Suerte para mí que permanezca felizmente hibernada...

Besos, Polvorilla. Jung siempre me pareció extremadamente complejo.

Pau Llanes dijo...

¿Y las princesas?... ummm... qué triángulo amoroso tan fatal: el dragón, la princesa y el virtuoso Jorge... cuántas combinaciones amorosas entre ellos... ummm... Dios, Leviathan y Job... qué cosas tiene esos mitos sagrados... Un placer frecuentarte este sábado a media tarde... Besos... Pau

Polvorilla dijo...

Digler: Creo que cuando una persona se ve capaz de hacerle frente el dragón, este se diluye.

Un abrazo.


Dédalus: Es un error mío, puesto que el segundo parágrafo si es de Rilke, pero el resto no.
Me alegro que tu bestia la tengas tan bien controlada, la mía asoma de vez en cuando.

Besos Dédalus.


Pau Llanes: Es cierto que para situarnos debemos comprender el caos en el que vivimos, pero con voluntad todo se puede conseguir.

Es un placer tus visitas, besos.