martes 6 de mayo de 2008

PASIONES


La palabra pasión tiene su origen en la palabra griega phatos y en la latina passio, significando originariamente padecer o ser afectado.
La pasión es un fenómeno de vital importancia para la supervivencia y desarrollo de la personalidad humana. Como impulso, se sitúa en el origen del comportamiento. Cuando hay una acción absolutamente racional y voluntaria, siempre interviene, de un modo u otro, un componente pasional o afectivo. La condición corporal es tan propia de los seres humanos como la vida del espíritu. Ciertamente, no se puede caer en el error extremo del irracionalismo, psicológico o antropológico, que reduce la rica variedad del dinamismo de la persona humana a las pasiones, o les atribuye una primacía absoluta. La experiencia muestra que si las pasiones no ocupan, en el individuo normal, el papel directivo y predominante de la voluntad, por lo menos constituyen una condición sine qua non para el desarrollo de la vida psíquica.
Si las pasiones son un impulso, un a fuerza que facilita la conducta, debe resaltarse su papel como fuerza que nos abre a la percepción de valores. Gracias a su carácter reactivo, de resonancia afectiva, el mundo que nos rodea no es algo amorfo, indiferente, neutro. Las pasiones descubren su valor, siempre parcial y concreto, pero valor al fin y al cabo. Las pasiones colorean los objetos que llegan a la conciencia con una determinada carga de atracción o repulsión, de placer o displacer. Las pasiones hacen que el mundo que nos rodea no sea una pantalla bidimensional, amorfa; introducen la tercera dimensión, el relieve, la profundidad; consiguen que unas realidades resulten más cálidas que otras, más personales y cercanas.
Las pasiones constituyen un instrumento positivo y necesario para la criatura racional, que debe actuar y desarrollarse en sociedad, en un medio ambiente corpóreo como es el de nuestro universo. Allí donde la razón humana puede quedar bloqueada, las pasiones abren camino, aportan su dato, descubren la adecuada respuesta, que la persona luego integrará usando de su inteligencia y libertad.

14 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Me quedó clarísimo.

Mira que aprendo aquí.

Gracias :)

Besos.

Pau Llanes dijo...

Lo sé, amiga, hasta sus etimologías ocultas... Mira si es importante que hasta la Fundación Getty, creo que en 199, giró toda su actividad alrededor de esta noción: The Passions... Siempre una delicia leerte... besos... pau

P@T@NCIT@ dijo...

Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

La pasión a menudo convierte en loco al más sensato de los hombres, y a menudo también hace sensatos a los más locos.

Saludos!

Polvorilla dijo...

Torosalvaje: eres un adulador, pero me gusta que lo seas.

Petons.


Pau Llanes: Es una satisfacción tenerte por estos lares, gracias.

Un fuerte abrazo.


Pantancita: La vida es totalmente amorfa sin pasión,pero no podemos olvidar que nos pueden traicionar.

Un abrazo.

Camille Stein dijo...

las pasiones destrozan muros imaginarios

a veces nos destrozan la cabeza si es demasiado impetuosa y detrás hay otro muro no tan imaginario

y después están las pasiones mesiánicas, como la de Scorsese o la de Gibson




me encanta como escribes

apasionada por la pasión :)

un beso

AiguaMel dijo...

No podría entender la vida sin pasión, porque en mi caso, es lo que me empuja a hacer muchas cosas y sobre todo, en estos momentos a disfrutar y otras veces a sufrir de casi todo lo que nos ofrece este mundo

Polvorilla dijo...

Camille stein: gracias por tu visita y por enriquecer con tus comentarios este bloc.

Un fuerte abrazo.


Aiguamel: Es notorio que todos estamos impulsados por la pasión, en mayor o menor medida del mismo modo que algunas veces nos deja con una visión sesgada y nos hace sufrir.
Gracias por pasarte por esta casa, ha sido un gozo volver a tenerte entre nosotros.

Pau Llanes dijo...

DESPEDIDA: Vengo a despedirme… Fue un placer leerte y saber que alguna vez también tú leíste los textos de Pau Llanes… Un saludo fraternal y un abrazo cómplice… Pau

istharb dijo...

uff si no fuera por la pasión, que sería de nosotros!!!!

Un beso

Polvorilla dijo...

Pau Llanes: Ha sido un placer y un honor tenerte entre nosotros y sobre todo, poder recoger los textos tan brillantes y siempre didácticos. Te deseo un camino lleno de bellos aconteceres y progresos.
Hasta siempre Pau.

Un fortísimo abrazo.


Istharb: así es, nuestro existir pasaría sin pena ni gloria.

Un abrazo.

Dédalus dijo...

Soy una persona apasionada y eso me lleva a vivir una permanente (pero necesaria) tensión, entre mis cerebros emocional y racional. Supongo que es inevitable, en este tránsito sin desperdicio que es la vida.

Lo bordaste, Polvorilla.
Besos.

Polvorilla dijo...

Dédalus: La tensión que describes es necesaria para mantener todo momento en un estado único tanto de vida como de aprendizaje, por ello es tan necesaria la pasión.

Un fuerte abrazo.

FRAC dijo...

La pasión anula la indiferencia, la no-acción en el sofá, esa tendencia a no dejarse embriagar por algo.
Personalmente no me considero una apasionada, pero ciertos temas que me apasionan dan a mi vida inestimables pinceladas de colorido.

He "leído" el post anterior. Afortunadamente, el título que has elegido, "Sin palabras", me remite a una apacible sensación de silencio, a una tierna ironía.

¿Será el silencio una pasión?

Besito

profetabar dijo...

La Pasión encierra un océano de emociones, recuerda que hay pasiones que matan y otras que dan un hermoso y profundo momento.